diosenlafrontera
Las consecuencias humanas ya no son una advertencia futura: son una realidad diaria. En hospitales de todo el país se registran apagones prolongados que obligan a suspender cirugías, a racionar cuidados intensivos y a limitar servicios esenciales. La electricidad, que debería ser incuestionable en cualquier sistema sanitario, se convierte en un bien intermitente incluso en los espacios donde no puede fallar nunca. Ver noticia original en …

