Enviado a la página web de Redes Cristianas
La segunda solicitud destaca por su longitud. Contrasta con la concisión de las otras seis y llama la atención porque presenta una actuación de la comunidad relacionándola con la petición. Dice así:
“y perdónanos nuestras deudas, que también nosotros perdonamos a nuestros deudores”
Como hemos indicado, las peticiones de la comunidad en el Padre nuestro responden a sus más intensos deseos. Y la sinceridad de los deseos se avala con el trabajo por conseguirlos. La especial formulación de esta segunda solicitud se distancia de las demás al respaldar la petición presentando una tarea realizada con anterioridad por el colectivo. De ese modo muestra su urgencia y la disposición de la comunidad a recibir lo solicitado.
A pesar de ser más larga, esta petición está construida con parquedad. Mateo ha usado solo tres elementos: un verbo empleado dos veces: ?????? (‘perdonar’, ‘pasar por alto’); el pronombre personal de primera persona: plural ????? (‘nosotros’), repetido hasta en cuatro ocasiones, y dos términos procedentes de una misma raíz: ???????? (‘deuda’) y ????????? (‘deudor’). Armoniza, por tanto, con la fisonomía extractada del resto de peticiones. A simple vista, parece, sin embargo, estar alejada de la alegría solicitada en la anterior: “el pan del mañana dánoslo hoy”. Incluso se diría que invita a recitar con la cabeza gacha, encogidos en señal de reconocimiento de la culpabilidad. Puede pensarse que existe un corte abismal entre la alusión a la celebración del banquete universal (“el pan del mañana”) y la humillante declaración de una responsabilidad por compromisos incumplidos. Esas son percepciones muy superficiales. En este punto se incrementa el tono festivo. Sobresale el alborozo. No hay sitio para la indignidad ni la tristeza Se reclama la cancelación de deudas; ¡la publicación inmediata del decreto de AMNISTÍA!
Ha habido un cambio de actitud
Aquí no se habla de pecados, sino de deudas y deudores. El acento recae sobre débitos adquiridos que generan un déficit existencial a resolver obligatoriamente. Las responsabilidades individuales y colectivas que conllevan tales deudas interfieren la vida comprometiéndola severamente. La largura de esta petición aporta la clave para ser entendida. La comunidad pide ser beneficiaria de la amnistía final. Se reclama disfrutar YA su apasionante y apoteósica experiencia de haber sido liberados de la carga. Ha quedado resuelto el compromiso de las devoluciones (“perdónanos nuestras deudas”). Se acude al Padre con la seguridad de que la petición será aceptada. La comunidad disfruta de la vida definitiva. La acredita con la presentación del más reconocido aval: “que también nosotros perdonamos a nuestros deudores”.
Como acreedora, la comunidad ha dejado a cero el pasivo de sus deudores. Su comportamiento muestra su disposición a que sean saldadas sus propias deudas. El perdón aproxima; se opone a la ruptura y mide el nivel de generosidad. Perdonar al deudor (?????????) resulta condición que garantiza estar preparados para aceptar la liquidación de la propia deuda (????????). Mateo lo declara explícitamente al finalizar la exposición del Padre nuestro:
“Pues si perdonáis sus culpas a los demás, también vuestro Padre del cielo os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre perdonará vuestra culpa” (Mt 6, 14-15).
La comunidad ha de pedir sabiendo que disfrutar el beneficio de la amnistía no se logra mediante movimientos hacia adentro o hacia arriba; exige la horizontalidad, la reconstrucción de puentes destrozados y el allanado de caminos tortuosos; facilitando el paso y la aproximación. Por esta vía podemos descubrir de que deudas y deudores habla el texto.
Las deudas:
La deuda de la comunidad presenta también un perfil apaisado. No es un descubierto frente al Padre como acreedor. Se trata de un grandioso e histórico déficit de fraternidad
La deuda humana es monumental. Resulta imposible su devolución. La comunidad la reconoce y trabaja por evitar su progreso. En él se incluyen los muertos diarios por hambre, las multitudes sin acceso al agua potable, las mujeres desplazadas de su sitio principal, su dominación y la violencia ejercida contra ellas, los niños explotados con trabajos inhumanos, la extensión inacabable de la miseria, la acumulación de la riqueza en manos de unos pocos, la desprotección social, las desigualdades… La deuda se genera y engorda sin freno a causa de la neutralidad y la pasividad. Resulta imposible su devolución. La comunidad la reconoce al renunciar a la ambición y poner a rodar a la sociedad alternativa. A partir de aceptar la Soberanía del Padre trabaja por evitar el progreso de la deuda y espera una amnistía. La sinceridad del cambio de posicionamiento se muestra con su fidelidad al Proyecto. La deslealtad a los compromisos contraídos con el Nuevo Pacto acumula un débito adicional que constituye una rémora al desarrollo de la vida de la sociedad alternativa o reinado de Dios:
“El que se exima de uno solo de esos mandamientos mínimos y los enseñe así a los hombres, será llamado mínimo en el reino de Dios; en cambio, el que los cumpla y enseñe, ese será llamado grande en el reino de Dios: porque os digo que, si vuestra fidelidad no se sitúa muy por encima de la de los letrados y fariseos, no entráis en el reino de Dios” (Mt 5, 17-20).
Los deudores:
Los adheridos al Programa de Jesús actúan como el Padre: perdonando. Con esa actitud de perdonar al deudor se parecen a Él. El perdón borra límites y fronteras. Abre todo el espacio al amor sincero. Perdonar demuestra la mejor disposición a ser perdonado. Los deudores de la comunidad han sido presentados previamente como sus enemigos, aquellos que pretenden su destrucción:
“Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para ser hijos de vuestro Padre del cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos y manda la lluvia sobre justos e injustos” (Mt 5, 44-45)
Ahora bien, perdonar no significa aceptar las condiciones de quien se ha declarado enemigo. El orden injusto sabe que la mejor manera de aniquilar la sociedad alternativa se produce mediante la atracción. El chantaje y la invitación a cambiar de vida adaptándose al orden establecido representan el peligro a evitar. De ese riesgo trata la tercera petición para la comunidad:
“y no nos dejes ceder a la tentación”
Reiteramos que, con el Padre nuestro, Jesús enseñó al grupo de adheridos a su Proyecto a expresar sus deseos, los que habrían de marcar la trayectoria de su lealtad. Les aportó este modelo de comunicación con el Padre como una fórmula cuyo contenido queda enmarcado en la vida ordinaria. No se trataba de aprender una plegaria para ser repetida en momentos de exigencia religiosa. El Galileo propuso a los suyos que los deseos manifestados en las peticiones del Padre nuestro se identificaran con los objetivos en los que ellos empeñaran la vida. Dichos objetivos han de ser reflejo del dinamismo propio de los integrantes de la sociedad alternativa. De entrada, son universales:
Que la humanidad reconozca a Dios como “el Padre”, lo que supone la conquista de la fraternidad.
Que sea aceptada su sola Soberanía, “su reinado”, el que establece la libertad y la igualdad, excluyendo todo dominio y sometimiento.
Que se vaya realizando aquí y ahora “su designio”, el inigualable plan que guía a la plenitud humana.
La fraternidad asentada tras el reconocimiento de “el Padre”, la puesta en marcha de “su reinado” y la andadura conforme a “su designio” dan razón de ser a una sociedad alternativa que muestra su praxis y su experiencia como: “sal de la Tierra” y “luz del mundo”. Y reclama para ella vivir YA:
El esperado banquete definitivo, celebración de la fraternidad universal: “el pan del mañana” y
la indescriptible alegría de acogerse al beneficio de la Amnistía más generosa: “el perdón de las deudas”.
Tras estas solicitudes y deseos que marcan el trayecto de la comunidad, aparece una petición que, a diferencia del sentido positivo de las anteriores, comienza con una negación de fuerte carácter: ?? (“No”). Asociado a ella, la acción del verbo: ??????? (‘llevar’, ‘traer’, ‘conducir’), usado en subjuntivo: ?????????? (‘lleves’, ‘conduzcas’) adquiere sentido negativo y manifiesta impedimento y rechazo.
La petición habla del trayecto señalado por el Padre a la comunidad y de un extravío a esquivar. A ese envite a adentrarse por el desvío o ruta equivocada se le llama en el texto original: ????????? (‘prueba’, ‘tentación’). A simple vista parece indicar que es el Padre quien conduce a la comunidad a pasar por esa prueba de lealtad. La literalidad del texto dice: “No nos conduzcas hacia tentación”. Esta lectura está refutada claramente en Sant 1, 13:
“Cuando uno se ve tentado, no diga que Dios lo tienta; lo malo a Dios no lo tienta y él no tienta a nadie. A cada uno le viene la tentación cuando su propio deseo lo arrastra y lo seduce”.
El sentido equivocado de una lectura literal arranca de una idea proveniente del AT. En esos libros se consideraba que Yahvé actuaba como conductor del pueblo. Lo que esta petición manifiesta es el apoyo del Padre al deseo de la comunidad de ser leal al Programa de Jesús y no flaquear ante el atractivo de rutas engañosas. La traducción que seguimos se ajusta a ese significado: “y no nos dejes ceder a la tentación”.
El término griego ????????? (‘prueba’, ‘tentación’) se escribe aquí sin artículo. Se trata de múltiples maneras de buscar un único objetivo: Que la comunidad desista de seguir la ruta marcada por el Programa de Jesús. En esa orientación determinada por su finalidad podemos hablar de “la tentación”. El vocablo aparece solo dos veces en Mateo. Además de aquí se lee en Mt 26,41 también en boca de Jesús y dirigido a los discípulos. El momento es delicado. Están en Getsemaní. La detención del Galileo está a las puertas. Los discípulos siguen con sus propósitos de hegemonía política. Él les advierte salir de esos sueños: “Manteneos despiertos y pedid no ceder a la tentación”.
Jesús enseña a los discípulos desde su experiencia. Él ha superado la prueba con éxito. Desechó las ideas de abandonar su Proyecto y emprender otros caminos. Mateo lo expuso sin usar el término ‘tentación’ (?????????); lo hizo con el verbo ??????? (‘poner a prueba’, ‘hacer una tentativa’, ‘tratar de engañar o seducir’), que empleó en otras cuatro ocasiones siempre refiriéndose a actuaciones de colectivos religiosos oponiéndose al Programa de Jesús (16,1; 19,3; 22,18.35).
Mateo dio las pistas respecto al modo en que se presenta la tentación: Surge en momentos de cierta debilidad. Usa argumentos resbaladizos, aunque de aparente solidez. Ilusiona con promesas para incautos. Justifica y garantiza el provechoso resultado de su seductora propuesta. Encandila con el beneficio a obtener de aceptar el seguimiento de su oferta. El poder y el capital se muestran fascinantes como objetivos capaces de corromper la más firme de las voluntades. El texto de Mt 4,1-11 explica en tres pasos las atractivas proposiciones presentadas a la consideración del Galileo para que este abandonara su Proyecto y se decantara por la supremacía del poder y el capital.
1. Incitación a asumir el poder presentándolo como la mejor, más fácil y directa solución para resolver el problema de la necesidad humana.
2. Sugerencia de poner toda la confianza en Dios. Él dará solución a los problemas. La reflexión y la responsabilidad resultan innecesarias. La inacción cobra protagonismo y al poder se le deja hacer la tarea que le corresponde.
3. Empuje a la consecución de la hegemonía política y económica. Reconocimiento y aceptación del sistema injusto que destaca por el atractivo irresistible de su esplendor.
La petición al Padre es reflejo fiel de su aceptación incondicional y del reconocimiento de la libertad y fraternidad que gracias a Él la comunidad disfruta. Como consecuencia, es expresión del rechazo de las vías que plantean de mil maneras la vuelta a la esclavitud.
La tentación tiene su origen en quien Mateo llama “El Malo”. A él se refiere con la petición que cierra “el Padre nuestro”:
“sino líbranos del Malo”
Esta última solicitud no se halla aislada. Está unida a la anterior, la referida a la tentación, mediante la conjunción adversativa ???? (‘pero’, ‘sin embargo’; ‘sino’) tras oración negativa. La tentación no parte del pensamiento, procede de fuera del ser humano. Actúa con maniobras seductoras tratando de impedir la andadura de un Proyecto que pone en evidencia sus engaños y su maldad. Su actuación se dirige principalmente a los adheridos a ese Proyecto. Para Mateo, esas tentativas son cosa del “Malo”. Le denomina así: ? ??????? (“el Malo”) para denotar su perversidad y su oposición al “Bueno” por excelencia:
“Por consiguiente, sed buenos del todo, como es bueno vuestro Padre del cielo” (Mt 5,48).
“El Malo” trata de fortalecerse ganando adeptos. La comunidad, habiendo experimentado la dicha de una calidad de vida inigualable, pide lo que desea: estar más unida al Padre como mejor manera de escapar de las garras del Malo. Mateo lo expresa con el empleo de un verbo griego: ?????? (‘traer hacia sí’, ‘arrancar al peligro’, ‘proteger’, ‘librar’) en imperativo y seguido de pronombre de primera persona plural: ????? ???? (“líbranos”). La petición y el deseo salen de la comunidad que vive de acuerdo al Programa de Jesús, el que “el Malo” pretende aniquilar.
Al “Malo” se le identifica y se le reconoce por su posición contraria al Proyecto. Marcos le llamará: “el Adversario” (Satanás=’adversario; Mc 3, 23), contrario a la libertad. También dirá de él que es “el Fuerte”, cuya debilidad fue descubierta por el Galileo (Mc 3, 27) El cuarto evangelio afirmará que es “el Enemigo” (????????=’acusador’, ‘detractor’, ‘calumniador’), criminal y generador de la falsedad (Jn 8,44). Se trata del poderoso embaucador global, el sistema que ha ordenado la sociedad humana bajo el régimen del poder como única posibilidad de organización.).
Ese orden injusto tratará por todos los medios de impedir la andadura de la sociedad alternativa o reinado de Dios. Será el agente perseguidor de quienes mantienen su lealtad al Programa de Jesús:
“Dichosos los que viven perseguidos por su fidelidad,
porque esos tienen a Dios por rey”. (Mt 5,10).
La fidelidad será el escudo que proteja a la comunidad de los embates del “Malo”. Acogerse al “Bueno”, “el Padre”, será la manera de superar cualquier prueba. Ese es el deseo que pone broche a las peticiones del “Padre nuestro”.

