Comunicado de las hermanas del Sagrado Corazón de Venezuela

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Enviado a la página web de Redes Cristianas

Fuente: Amerindia
Fernanda Vacas, Mercedes García de la Rasilla, Margot Bremer, Noemí Rodríguez, Matilde Delgado, Emilia Martínez, M Victoria Torres, Isabel García Loygorri, Yolanda Linaza, Cira León, Jacquelín Jiménez, Yulitza Bermúdez
Estamos atónitas e indignadas con la intervención militar del gobierno de los Estados Unidos a nuestro país la madrugada de ayer y el descarado secuestro del Presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.

Condenamos enérgicamente este ataque.
Condenamos las absurdas y prepotentes declaraciones del Sr. Trump. Una vez más, como si fuera rey-emperador-dios y juez del mundo, quiere conquistar un país libre, apoderarse de sus recursos, dominar la política y la libertad del pueblo venezolano a través de las armas.
Rechazamos las declaraciones de gobiernos y grupos que apoyan esta intervención militar.

No importa si votaron o no por el Presidente Maduro, estemos o no de acuerdo con el Proyecto Bolivariano y el Gobierno Venezolano: rechazamos los gobiernos y grupos que desconocen el derecho internacional y se atreven a juzgar y condenar a un Gobierno, un Estado y un pueblo desde los medios de comunicación y en función de sus intereses.

Violando las leyes. Declarando legítima y “democrática” una intervención armada que asesina civiles y militares, secuestra al Presidente y su esposa, se atreve a seguir amenazando y a declarar como propio un país libre y soberano.

Instamos a esos grupos y gobiernos a que revisen sus posturas y vuelvan al camino de la legalidad y el respeto. ¿Cómo pueden exigir apego a la ley que ustedes están violando? ¿cómo pueden hablar de democracia cuando están legitimando la dictadura del más fuerte, la de las armas y el poder? ¿cómo pueden hablar con tanta ligereza y desconocimiento de un pueblo, un Estado y un Gobierno que, con más de 10 años de sanciones y presión internacional, sigue firme en su defensa de la Paz y la Dignidad?

Venezuela rechaza este colonialismo militar y económico. Gobierno y oposición caminan hoy por las calles de todas las ciudades del país reclamando la presencia del Presidente Nicolás Maduro y la Primera Combatiente Cilia Flores, exigiendo libertad, autodeterminación, respeto a la Institucionalidad Venezolana y al Derecho Internacional.

La “oposición” extremista que ha llamado a las sanciones, a la intervención y a la guerra ve cumplido su deseo. Y también constata el rechazo de todo un pueblo que quiere VIVIR. Vivir en paz, con justicia y dignidad.

Agradecemos el apoyo de tantos Gobiernos y grupos, de tantas personas y movimientos, que se han manifestado contra el gobierno norteamericano y sus acciones militares. Nos sostenemos en la unidad de los pueblos que quieren ser libres y decidir su destino. o Nos damos cuenta de que los medios de comunicación y el poder mediático de las grandes corporaciones, hacen un profundo trabajo de manipulación. Sin ningún escrúpulo acuden a la mentira. Y nos hablan de democracia y libertad desde una posición que no se somete a elecciones y DICTA pautas de interpretación de la realidad.

Hacemos un llamado a cuidar nuestro espíritu crítico, revisar con atención cada noticia y contrastarla, acudir a medios alternativos, opiniones distintas. Y acudir sobre todo a la realidad: un operativo militar de guerra interviniendo en un país pacífico y secuestrando su democracia y su derecho a vivir en paz.

Así mismo, hacemos un llamado a no difundir, repetir, reenviar noticias falsas e interpretaciones cómplices. Revisemos y evaluemos nuestra posición ante las redes sociales. Si constituyen una opinión, que sea sobre la realidad real, no sobre mentiras y manipulación de la misma.

Si constituyen información, debemos contrastarla. No podemos ignorar la forma en que los poderes económicos y militares quieren dirigir el mundo. No se trata solo de Venezuela, no se trata solo de un gobierno o proyecto político. Analicemos la realidad de cada país, ¿quién está dirigiendo nuestros destinos? Contamos con cada uno y cada una de ustedes