diosenlafrontera
En tiempos de ruido religioso y silencios culpables ante la injusticia, la teología de Queiruga no solo piensa a Dios: lo defiende, devolviéndolo al lugar donde siempre quiso estar, el corazón vivo del ser humano.
En un tiempo marcado por el desencanto religioso, el dogmatismo estéril y la ruptura entre fe y experiencia, la teología de Andrés Torres Queiruga se alza como una de las propuestas más lúcidas, valientes y evangélicas del pensamiento cristiano contemporáneo. Ver noticia original en …

