Jóvenes que mal-viven en la incertidumbre -- 15M Ronda

0
105

Enviado a la página web de Redes Cristianas

El crecimiento económico no llega a quienes más lo necesitan. Una generación atrapada en la precariedad, 2,5 millones de jóvenes españoles sufren pobreza o exclusión. El grupo de menores de treinta años que padecen exclusión estructural casi se ha doblado desde 2007,
según un macro estudio de Cáritas: “Son los grandes perdedores del modelo socioeconómico actual”.

Los indicadores económicos dibujan un país en crecimiento, pero
muchos jóvenes españoles no perciben esos avances en su día a día. Desde 2007, la exclusión social entre la población infantil y juvenil no ha dejado de aumentar, y ambos grupos se han convertido en “los grandes perdedores del modelo socioeconómico actual”. España es uno
de los países ricos con más desigualdad de oportunidades.

El crecimiento económico coexiste con una privación material creciente. La tasa de pobreza de los menores de edad alcanza el 29%, la más alta de todos los grupos etarios y una de las mayores de Europa. El 15,4% de los menores vive en exclusión severa, el doble que en 2007.

La desigualdad salarial golpea especialmente a la juventud, que accede a su primer empleo en peores condiciones y con salarios entre un 15% y un 30% inferiores que las generaciones anteriores. “Esta no es una ‘crisis juvenil’, es una crisis de sociedad que nos hipoteca a todos, fractura la cohesión social, amenaza el Estado de bienestar y deteriora nuestra salud democrática”.

Entre los menores ocupados de 25 años, perciben salarios bajos el 40%. La temporalidad de los jóvenes entre 25-29 años se sitúa en el 27,6% frente al 13,4% europeo. Mujeres, jóvenes y personas extranjeras concentran los niveles más altos de precariedad.

Los jóvenes de entre 18-29 años —nacidos entre 1996 y 2007— han crecido entre dos crisis sucesivas, la Gran Recesión y la pandemia de covid.
En ese grupo, el 11% de la población vive hoy en exclusión severa, un 83% más que en 2007. “Es una generación marcada por la sucesión de crisis económicas y sociales”
.
Existe un “malestar generacional” que erosiona la confianza en las instituciones. “La juventud española vive con profundo pesimismo ante su futuro, marcado por la precariedad laboral, las dificultades
de acceso a la vivienda, la dependencia familiar y la
imposibilidad de construir un proyecto vital autónomo”

Vivimos una cronificación alarmante de la desigualdad,
la exclusión social se hereda, y es necesario compensar las desigualdades de origen porque el código postal y la mochila familiar pesan más que la capacidad y que el esfuerzo”

Entre los principales factores de exclusión están la vivienda y el empleo. Así, uno de cada cuatro hogares no reúne las condiciones dignas para vivir, y el 45% de la población que vive en régimen de alquiler se encuentra en riesgo de pobreza y exclusión social, la cifra más alta de la UE. “El alquiler se ha convertido en una trampa de pobreza”
.

Además, la educación obligatoria ya no basta para escapar de la pobreza, si una persona no consigue completar estudios superiores a la ESO, su riesgo de caer en exclusión severa se multiplica por 2,7. La
juventud de padres con bajo nivel educativo tiene el doble de probabilidades de caer en la pobreza que aquellos con progenitores formados.

El informe de Cáritas “demuestra que no fallan las personas, falla el sistema”
. “La desigualdad es lo que genera pobreza”. «Vivimos en una sociedad
vulnerable, anímicamente desasosegada y socialmente desgarrada» Una sociedad marcada por el desarraigo, “donde el malestar se canaliza a menudo a través de sentimientos de frustración y de identidades
excluyentes que erosionan la cohesión social”.

Solo con políticas redistributivas sólidas, con un acceso equitativo a la vivienda y con la renovación del Estado de bienestar, se podrán reconstruir los vínculos de pertenencia y solidaridad, mientras
sigamos en manos de una élite capitalista mundial.
—————–

EN POCAS PALABRAS
¿EN MANOS DE QUIÉNES ESTAMOS?
15-M RONDA NOVIEMBRE-2025 Nº 58