Enviado a la página web de Redes Cristianas
Amigas, amigos:
Llevo varios días pensando algunas sugerencias para el Sínodo y después de pasarlas por el corazón ante el Señor, me decido a compartirlas con todos ustedes, por si nos ayudan en este «camino juntos» que estamos iniciando.
Ya he escrito en otro ámbito (Somos Confer n. 28, Vida Nueva, pp 8-9) cómo me duele que tengamos en la iglesia grupos en los márgenes, que no los asumamos como parte de esa gran familia que formamos unidos por el bautismo, personas, grupos, colectivos, comunidades, que buscan vivir su fe puestos los ojos en Jesús y su evangelio y siendo parte activa de su iglesia.
Sentía en mi oración que no se trata de empeños voluntaristas y mucho menos de imposición de cargas que no ayudan a vivir, sino de opciones discernidas a la luz del Espíritu, de propuestas de presente y de futuro para que nuestra querida iglesia se parezca cada vez más al sueño de Dios que acoge a todos y todas sin discriminación.
Necesitamos conversión porque quizá tenemos introyectado, con mayor o menos consciencia, al «diferente» como amenaza, peligro, exclusión; nos ayudará quizá mirar a la persona, como centro, sin adjetivos, porque todos somos distintos; pasar de considerar la diversidad -la que sea- como amenaza a vivirla como don.
Me parece que este Sínodo que nos habla de participación, comunión, misión, es una gran oportunidad para la escucha mutua y por tanto para hacer llegar nuestra voz, que puede tener varios ámbitos:
– Parroquias en cada Diócesis, integrarnos en los espacios que se van creando a partir del 17 de octubre cuando se abre el proceso en todas ellas.
– Fase diocesana (octubre 2021-abril 2022) para la consulta al Pueblo de Dios con la finalidad de que el proceso sinodal se realice en la escucha de la totalidad de los bautizados
– Esto culminará en una reunión pre-sinodal como final del proceso de discernimiento diocesano
Y sucesivamente se irán desarrollando otras etapas que ya conocemos, sin duda.
Si por la circunstancia que fuera, vemos que no son posibles estos cauces, tenemos otros: la secretaría del Sínodo está abierta a recibir cuantas sugerencias deseemos dar; por mi parte desde la Comisión de Espiritualidad, uno de los puntos centrales es el discernimiento y también la inclusión de las diversas espiritualidades que existen en la Iglesia.
Mi invitación es a no permanecer en silencio, a presentar propuestas mucho mejor como comunidades, colectivos, asociaciones, a nivel nacional y haciendo redes también si se puede con lo internacional, siempre desde un proceso orante que nos da libertad y valentía para superar miedos y prejuicios, con lucidez crítica, conscientes de resistencias y conflictos posibles, pero preguntando al Señor qué quiere que hagamos.
Me permito recordar que ayudará mucho conocer los documentos aparecidos y otros que puedan surgir:
1- Itinerario de las diversas etapas
2- Documento Preparatorio
3- Vademecum
4- Boletines de la Secretaría del Sínodo
5- Web del Sínodo: www.synod.va donde se pueden encontrar muchos materiales y herramientas diversas. Importante conocer la explicación del Logo que nos acompaña
Gracias por el tiempo dedicado. Dirijo esta carta a personas de las que tengo la dirección, incluidos hermanos obispos, arzobispos y cardenales, pero se puede difundir en vuestros ambientes, siempre buscando lo que más nos ayude.
Seguimos unidos en la oración y acción para una iglesia verdaderamente sinodal.
Un cariñoso abrazo en la cercanía del corazón,
María Luisa Berzosa fi
+34 690 06 99 45
Roma, 2 Octubre 2021