Trabajos presentados al Premio Redes Cristianas-1 «Atrévete a soñar»

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Cada tres días se va a publicar en esta página web un trabajo de los que se presentaron al Premio Redes Cristianas aunque no haya resultado premiado.

Los publicaremos por orden alfabético del primer apellido del autor/a, quien ha dado permiso para su publicación.

Me atrevo a soñar
una forma de seguir a Jesús,
hoy, de forma comunitaria,
educando políticamente.

(Luis Ángel Aguilar Montero)

0. Abstract:
Para responder mirando al futuro, al RETO que nos plantea REDES CRISTIANAS en un Certamen que nos invita a soñar la forma de seguir a Jesús en esta sociedad que está llegando y, para atrevernos a hacerlo -como se nos sugiere- de manera colectiva, o sea donde lo comunitario sea una prioridad, no se nos ocurre mejor sueño que el lema que nos plantea este año la AGENDA LATINOAMÉRICANA MUNDIAL y que no es otro que
“La Educación Política”.
Por eso el lema de este alegato es: “Me atrevo a soñar una forma de seguir a Jesús hoy, de forma comunitaria, educando políticamente”.
Como adelanto final, PROPONGO a REDES CRISTIANAS que se otorgue esa distinción colectiva prevista en esta convocatoria a la AGENDA LATINOAMERICANA MUNDIAL por su trayectoria, por su ideario, por sus publicaciones, por ser signo de comunión continental y mundial
entre las personas y las comunidades que vibran y se comprometen con las Grandes Causas de la Patria Grande, por ser una herramienta pedagógica para la educación, la comunicación y la acción social popular…y por ser, en su género, el libro latinoamericano más difundido cada año, dentro y fuera del Continente.
Y para concluir este resumen decir que -en su edición 2026-, está prevista una línea totalmente coincidente con la correspondiente de Redes Cristianas, que podríamos resumir en “la defensa activa de la
igualdad, la verdad y la justicia, —en un contexto democrático— frente al colonialismo neoconservador, el patriarcalismo y el negacionismo que
azota el panorama sociopolítico y religioso actual”.

1. Planteando un sueño y un posible compromiso comunitario. Estando de acuerdo en que la crisis actual está “preferentemente vinculada al cambio climático, a la destrucción del medio ambiente, y a las
desigualdades sociales que afectan globalmente a la humanidad”, soy de la opinión de que el analfabetismo político de buena parte de nuestra población, fruto de la manipulación y control de quienes mandan en el
mundo (que no son necesariamente quienes nos gobiernan), está en la base de muchas de las crisis actuales (geopolíticas, sociales, económicas,
tecnológicas … y hasta de fe).
Es por ello que, aunque pueda parecer que derrapo sobre el objetivo del certamen, formar, educar y crear conciencia en nuestros pueblos, puede ser una de las mejores maneras para soñar otras formas de presencia social y pública del mensaje cristiano hoy, y una inmejorable oportunidad de volver al carácter liberador de Jesús de Nazaret.
Hoy -más que nunca- durante los duros desiertos de los gobiernos ultraderechistas que tenemos y que vendrán, y que están socavando mi sempiterno optimismo y generando unos cada vez más iterativos deseos
de tirar la toalla del compromiso por la causa de los empobrecidos de la sociedad, que viene a ser la causa de Jesús. Yo sueño con una buena, comprometida y liberadora educación política de nuestros pueblos, para
que llegue el día en el que se practiquen unas políticas verdaderamente justas a través de la verdad y la Paz.
Reconozco que, aunque ya llevaba un tiempo madurando esta idea (soy docente y hasta en nuestros centros hace tiempo que se perdió la educación para la ciudadanía y la ausencia de valores domina todas las etapas educativas), ha sido ahora -cuando me llega el nuevo proyecto de la Agenda Latinoamericana Mundial 2026 y veo el lema de LA EDUCACIÓN
POLÍTICA-, cuando mi idea deviene en sueño a la manera en la que “el verbo se hizo carne”, si se me perdona la comparación.
Precisamente la Agenda Latinoamericana Mundial 2026 vendrá bajo el lema “Educación Política”, aunque a la fecha de escribir estos 9000 y pico caracteres, aún no ha visto la luz.

Pero ya sabemos que nos propondrá una campaña de educación popular “para humanizar la política, fomentando la integración y la colaboración”.
Por todo ello que creo que, ante tanto desánimo, ante tanta vacuidad del sistema, ante tanta máxima excluyente y ante tanta post verdad, … hay que reivindicar una educación política de nuestros pueblos
a través de las viejas políticas liberadoras actualizadas con un buen uso de las herramientas digitales actuales.

2. ¿Nos hacen falta más porqués?… Se me ocurren 5
Porque nuestro mundo cae por una peligrosa pendiente y la gente se tapa los ojos. Como decíamos en el 15-M: “nos mean y dicen que llueve” y es que los estereotipos más tóxicos nos invaden mientras las voces críticas, se extinguen…; incluso las redes sociales, las TVs o los MCS están intoxicando y desinformando más que formando o informando.
Porque hay que politizar y empoderar a las comunidades y poblaciones para vivir dignamente y en armonía, desafiando un sistema excluyente.
Porque el analfabetismo político está cada día más extendido mientras la extensión de la mentira, el bulo y el “fake” actúan como armas de desinformación y destrucción masiva.
Porque habría que dispersar el poder de dominación de los poderosos e impulsar el poder de los pueblos para construir su historia con políticas solidarias de servicio a la comunidad y de amor a la naturaleza, que respeten la dignidad humana y todas las formas de vida y
que permita al pueblo oprimido escribir su historia de liberación.
Y, en fin, porque hoy es más necesario que nunca el soñar y trabajar por crear campañas de educación popular para humanizar la política …fomentando la colaboración desde abajo, priorizando el amor y la
solidaridad como motor de cambio y volver a tener como como referentes, las voces sabias de nuestros ancestros y de la naturaleza.
Hace unos años escribí sobre la necesidad de “Humanizar la política y politizar la sociedad” y ambas tareas no son ya posibles sin una educación política libre y honesta. ¡Cómo recuerdo los planes de formación de las juventudes socialistas o comunistas! Y sin embargo qué pobreza la de las nuevas generaciones (en su doble sentido)
Si hay que “Politizar la sociedad” no creo que deba ser como ahora se hace, sin valores, sin verdad, sin escrúpulos… Creo que hay que formar, educar en la política y politizar la sociedad desaprendiendo –primero todos los cuentos, farsas y prejuicios con los que nos han anestesiado siempre (v.gr la guerra civil y los dos bandos), y más ahora con las “fakes” permanentes, las cloacas del Estado y las mentiras mil veces repetidas. Y
después, politizarnos en el mejor sentido –griego y aristotélico- de la palabra “Política” que no es otro que el servicio a la “polis”, a la ciudad) y a la gente.
Y es que como adelanta el anuncio de la citada Agenda
Latinoamericana, “la forma de hacer política se puede considerar como la cuestión a corregir para que los pueblos puedan recuperar el poder de transformar el mundo hacia ese otro mundo que es posible”.
3. Algunas pistas para una nueva educación política:
Entiendo la “educación política” no sólo como un cúmulo de conocimientos, sino como el conjunto de actitudes, comportamientos, sentimientos, saberes y orientaciones políticas, que –además- están relacionadas entre sí. Desde éste planteamiento todo lo que quería ser la
denostada “Educación para la ciudadanía” también entraría.
Es evidente que en este breve trabajo no puedo exponer todo lo que podría ser el contenido de esa nueva educación política pero, me acuerdo de los “Cuadernos de Cultura Popular” (CCP) de nuestros primeros tiempos de comunidades, o de esos librillos de “Formación
Básica” de la Vanguardia Obrera por los que cualquiera se jugaba, en el franquismo, ir a la cárcel de Zamora (como nuestro Jesuita Antisistema) y de tantos otros planes de formación.
Y fruto de ese recuerdo, y puesto que no estoy en un ámbito académico, sí que me atrevo a vislumbrar algunos temas que deberían incluirse para poder mejor entender de qué va este “sueño”:
1. En primer lugar, tendría que hablarse de los antiguos temas tan pésimamente contados como los DDHH, el movimiento obrero, el sindicalismo, la lucha de clases, la transición, el golpe del 36, …el trabajo, el capital, la empresa, la renta, el mercado, … e incluso la doctrina social de la Iglesia;
2. En segundo lugar, un amplio listado de temas tan manipuladosque estaríamos obligados a actualizar a partir de tanta desinformación y negacionismos varios (liberalismo, capitalismo,
socialismo, anarquismo, marxismo, democracia, dictadura, sistemas políticos… y prácticamente toda la historia de España);y
3. En tercer lugar, temas alternativos referentes al estado de bienestar, la defensa de lo público (sanidad, educación, transportes, pensiones…), a la economía solidaria, que supere la necro-política actual, al eco-socialismo, a la ecología y la defensa de la naturaleza, entre otras cosas, porque ya no disponemos de
tres mundos y medio para consumirnoslos.
En cualquier caso nos espera un buen tiempo de preparación y lucha junto a un nuevo otoño solidario.
El sueño ya se compartió, el reto ya está enfocado y el futuro está en nuestras manos.

Tengamos fe y trabajemos para ello porque esta Utopía puede que hoy no la veamos pero, si ya se dio antaño, ¿por qué no podemos recuperarla aumentada y mejorada?