Llamado de Navidad 2025 -- Kairós Palestina

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Enviado a la página web de Redes Cristianas

Un clamor por la verdad, la justicia y la solidaridad costosa
30 de noviembre de 2025
La misericordia y la verdad se encontrarán;
la justicia y la paz se besarán.
Salmo 85:101

Queridas hermanas y hermanos en Cristo:
En este tiempo de Adviento y Navidad, mientras la Iglesia se reúne en torno a la luz de Jesucristo, les escribimos desde una tierra ensombrecida por la muerte, el asedio y la profunda injusticia.

En toda la Palestina histórica, nuestra gente, tanto cristiana como musulmana, vive bajo un sistema de ocupación, apartheid, limpieza étnica, colonialismo y ahora genocidio.
No se trata de meras figuras retóricas, sino de la realidad cotidiana de niños, padres, refugiados, ancianos y comunidades enteras cuyos gritos resuenan en nuestras iglesias, nuestras calles y nuestras oraciones.

Esperamos fervientemente que lean y respondan a nuestro llamamiento.
Compártanlo ampliamente. Lean fragmentos cada semana en el culto. Difundan nuestro clamor a través de sus redes sociales de la forma creativa que consideren adecuada.

Una tierra en agonía

Gaza

En Gaza, los bombardeos incesantes, la destrucción de hogares, escuelas, universidades y hospitales, el asesinato de familias enteras y el asedio continuo han provocado una de las peores catástrofes
humanitarias de nuestro tiempo. Millones de personas siguen desplazadas, heridas o sepultadas bajo los escombros. El agua, los medicamentos, la electricidad y los refugios seguros son prácticamente
inexistentes. Los niños y niñas no han conocido más que guerra, miedo, trauma y hambre.
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1 Las ilustraciones son creación de Steve Erspamer, están disponibles en Liturgy Training Publications © Arquidiócesis
de Chicago, y se utilizan con permiso.
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Cisjordania y Jerusalén

En Cisjordania y Jerusalén, la vida cotidiana se ve asfixiada por los puestos de control militar, la violencia de los colonos, las redadas militares, las demoliciones de viviendas y la confiscación de
tierras. Las familias están separadas, los agricultores aislados de sus campos, y comunidades enteras viven bajo el acoso constante y la amenaza del desplazamiento forzoso. Nuestras iglesias, escuelas e
instituciones comunitarias son blanco de políticas diseñadas para vaciar la tierra de su población árabe originaria.

Sin embargo, aquí seguimos
Nuestra presencia aquí no es una resistencia pasiva. Es un testimonio vivo. Somos las «piedras vivientes» de la tierra de la Encarnación, la Cruz y la Resurrección. Proteger la presencia cristiana —
y la presencia palestina en general— no es un anhelo de tiempos pasados, sino una responsabilidad espiritual, moral y humana.

«Kairós Palestina II: Fe en tiempos de genocidio»

En 2009, publicamos el primer documento Kairós Palestina [versión en castellano]: un grito de fe, esperanza y amor enraizado en la resistencia no violenta y el testimonio profético. Dieciséis años
después, la situación se ha sumido en un valle aún más profundo y oscuro.

Kairós Palestina II nació entre los escombros de Gaza, en los campos de refugiados, en los puestos de control militar y en los hogares en duelo. Es a la vez un lamento y una proclamación, un duelo
por lo que se ha destruido y una afirmación de nuestra misión de resistir la opresión, defender la vida y proclamar la justicia. Kairós II insiste en que la fe no puede ser neutral.

La fe exige decir la verdad, actuar con valentía y mostrar una solidaridad que tiene un costo.
Nuestro llamado a nuestra comunidad en Palestina
Como palestinas/os, nuestra responsabilidad es:
? Mantenernos firmes en nuestra tierra, resistiendo la eliminación, la anexión, el desplazamiento, el apartheid y el genocidio mediante medios creativos y no violentos.

Esta Navidad, hacemos un llamado a ustedes, nuestras hermanas y hermanos de todo el mundo, para que se unan a nosotras/os en una solidaridad sincera, costosa y transformadora.
Necesitamos sus oraciones, pero la oración por sí sola no es suficiente.

? Preparar una visión colectiva y renovada para la liberación, basada en la unidad, la justicia y la dignidad humana.
? Proteger a las personas vulneradas, cuidar nuestro medio ambiente y cultivar la resiliencia social como expresiones de amor por nuestra patria.

? Promover la plena igualdad y las oportunidades de liderazgo de las mujeres palestinas, afirmando su papel esencial en la configuración de nuestro futuro.
Como cristianas/os palestinas/os, también estamos llamadas/os a:

? Alimentar una fuerte presencia cristiana en Tierra Santa, arraigada en la esperanza, el servicio y la fe inquebrantable.
? Fortalecer las relaciones entre el clero y el laicado, fomentando el valor y el discipulado profético.

? Acompañar y apoyar a nuestra juventud a través de la educación, la creatividad, el deporte, la cultura y el compromiso social, para que su esperanza permanezca anclada en la vida, la muerte y la resurrección de Jesucristo.

Nuestro llamado a la Iglesia mundial: reconocer, nombrar, actuar

Su solidaridad es esencial, pero los gestos simbólicos no son suficientes.
Sus acciones son urgentes, porque el silencio o la pasividad ante el genocidio es complicidad.

I. Cinco cosas que necesitamos de la solidaridad internacional

1. Nombrar la realidad con sinceridad
No lo llamen «conflicto». Llámenlo lo que es: genocidio, colonialismo y apartheid.

El lenguaje neutral perpetúa la injusticia. Equiparar al opresor y al oprimido es una evasión moral.
Decir la verdad es un deber moral, teológico y humano.

2. Abogar por la rendición de cuentas y el derecho internacional

Presionen a gobiernos, iglesias e instituciones para que:
? Exijan la rendición de cuentas de Israel en virtud del derecho internacional.
? Impongan a Israel sanciones, boicots y embargos de armas.
? Apoyen el enjuiciamiento de los crímenes de guerra.

? Exijan reparaciones a las víctimas y el derecho al retorno.
Rechacen los enfoques que espiritualizan o despolitizan la opresión. La fe requiere un compromiso concreto en la lucha por la justicia. La paz sin justicia, dignidad y libertad no es la paz de Cristo.

3. Rechazar las teologías que justifican la opresión
El sionismo cristiano y todas las teologías que sugieren que el racismo, la supremacía y/o el genocidio son la voluntad de Dios deben ser rechazadas.
El diálogo con las comunidades judías comprometidas con la justicia es esencial, pero no lo es el diálogo que normaliza la opresión.
El diálogo sin justicia es vacío y perjudicial.

4. Practicar una solidaridad costosa
La solidaridad debe ser pública, valiente y dispuesta a asumir las consecuencias.
Visítennos. Sean testigos de nuestra realidad. Amplifiquen nuestras voces. Fortalezcan nuestras comunidades.
El silencio, la demora o la diplomacia cautelosa mientras se asesina a la gente es una traición a la fe y a la humanidad.

5. Apoyar la resistencia creativa y no violenta
Apoyen y participen en movimientos como el de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), así como en otras estrategias no violentas basadas en el amor, la justicia y la resistencia basada en principios.

III. Cinco medidas concretas que el mundo puede tomar ahora

1. Acabar con la complicidad: desinvertir y boicotear
Exhorten a las iglesias y otras comunidades de fe, universidades, ONG, sindicatos y fondos de pensiones a que desinviertan de las empresas que se benefician de la ocupación y el apartheid, y apoyen el BDS como herramienta moral y no violenta.

2. Abogar por sanciones y presión política
Exijan la suspensión de ayuda militar, la presión diplomática y la aplicación de sanciones económicas a Israel, el reconocimiento del genocidio en curso y del derecho del pueblo palestino a la
autodeterminación.

3. Apoyar y proteger a las comunidades palestinas
Colaboren directamente con iglesias, escuelas, hospitales y organizaciones de la sociedad civil palestinas. Envíen delegaciones, no con fines turísticos, sino para atestiguar la verdad e informar
fielmente sobre ella.

4. Amplificar las voces palestinas
Hagan incidencia en favor de teólogos, pastores, académicas, activistas y víctimas palestinas/os.
Compartan ampliamente los documentos de Kairós Palestina en iglesias, comunidades, universidades, seminarios y foros públicos.
Exhorten a los medios de comunicación a que incluyan las voces palestinas en sus reportajes y contenidos editoriales.

5. Desafiar las teologías de dominación
Enfrenten al sionismo cristiano, arrepiéntanse de la complicidad institucional y adopten teologías basadas en la justicia y enraizadas en el mensaje liberador del Evangelio.

Nuestro llamado: esta Navidad, elijan actuar
Esta Navidad, que su solidaridad no sea caridad, sino discipulado.
Que no sea lástima, sino mancomunidad.
Al estar con nosotros/as, están con Cristo crucificado entre los oprimidos.

Al:
? visitar nuestras comunidades
? apoyar nuestras escuelas e Iglesias
? decir la verdad públicamente
? abogar en los parlamentos y en los púlpitos
? demandar sanciones y rendición de cuentas and
? y amplificar la narrativa palestina
ustedes ayudan a resucitar la esperanza entre los escombros y participan en la labor de liberación.

Una oración de esperanza
Esta oración del patriarca emérito Michel Sabbah expresa nuestro más profundo anhelo:
Dios dice: paz, vida, libertad, justicia e igualdad.
Por lo tanto, decimos: aquí nos quedaremos.

Y como Dios es el Señor de la vida y de la muerte, aquí permaneceremos.
Ninguna decisión humana, por tiránica que sea, puede sustituir la voluntad de Dios.
Oramos a Dios para que establezca su paz y su justicia en nuestra tierra y en nuestros corazones, y para que nos mantenga en su paz.
Únanse a nosotros. Oren con nosotras.

Actúen con nuestro pueblo
Esta Navidad, elijamos la vida sobre la muerte, la verdad sobre el silencio, la justicia sobre el miedo y la solidaridad sobre la complicidad.

Que la luz de Cristo brille a través de sus acciones, su solidaridad y su compromiso inquebrantable con la justicia.

Kairós Palestina

noviembre de 2025

Visión de Kairós Palestina
Esperamos con ilusión el día en que vivamos libres en nuestra tierra, junto con todos los habitantes de la Tierra, en verdadera paz y reconciliación, basadas en la justicia y la igualdad para toda la creación de Dios, donde «la misericordia y la verdad se encuentren, y la justicia y la paz se besen (Salmo 85:10)».